por Ana María Hidalgo
“Soy estudiante del Colegio Alemán de Quito, y este año a todos los alumnos de cuartos cursos nos mandaron a hacer pasantías en alguna empresa que sea de nuestro agrado trabajar para definir que queremos estudiar en la Universidad.

Al principio yo no estaba segura de cual sería la carrera que yo quería seguir, lo que más me llamaba la atención era el diseño. Me dirigí a donde Juan Francisco Fruci, porque era un conocido mio y sabía que el era diseñador también. El me dio algunas opciones y entre esas mencionó a QOONAS, me decidí en ir allá porque había escuchado que estaban empezando con una empresa que elabora juguetes de colección, había escuchado que ellos mismos los diseñaban y los hacían.
Antes de ir a las pasantías comencé yendo primero a una exposición que tuvieron en el almacén “Spoon”, ahí me di cuenta de que en realidad iba a pasar bastante bien, eran todos tan bien hechos que cada vez me ponía más ansiosa por ir.
Llegó junio y el primer día de pasantías, ahí le conocí al que fue mi otro jefe, Leonardo Trujillo, y ese día teníamos que ir a instalar otra exposición en el “Este Café”, ahí comenzó mi trabajo, dándoles ideas de donde podría ir cada muñeco.
Esa semana comencé a aprender como utilizar una página web, lo cual yo pensaba que iba a ser bastante complicado pero la verdad que con un par de explicaciones lo entendí bastante bien y me di cuenta que está hecha para que los usuarios puedan utilizarla con facilidad. Esa semana estuvimos bastante ocupados no tan solo viendo como va a quedar la exposición sino también ocupados en subir las fotos y la información de cada juguete. También asistimos al almacén “El Tianguez” para ver que tal sería empezar a vender estos juguetes de colección en este almacén que es muy concurrido mucha gente en general. Fue bastante emocionante poder ayudarles y poder aprender lo que ellos hacen en este proyecto.
El lunes de la siguiente semana comenzamos con la elaboración de otros juguetes, con pintarle y decorarle a cada uno. Comencé con cosas bastante sencillas y terminé con piezas pequeñas y más complicadas de pintar. esto no fue algo que me haya molestado, sino algo que me llamó bastante la atención, el darme cuenta de que se toma su tiempo elaborarlos para que queden perfectos. También me introducí en lo que es decorarle a cada uno que también tomó un poco de tiempo pero me encantó.
Al final este es el último día que estoy aquí y no puedo creer que las 2 semanas pasaran tan rápido, me encariñé con este trabajo y me encantó aprender de una empresa como esta, con los jefes pasé bien, nunca tuve un solo problema. Y me voy con grandes experiencias y aprendizajes que seguro me van a ayudar para tomar una buena decisión de lo que quiero estudiar en la Universidad.
Esta fue una de las mejores experiencias, y me di cuenta que fue una gran opción haber escogido esta empresa”.








Bien bien… ojalá vuelvas pronto Ana!